lunes, 17 de diciembre de 2007

21. Histeria por un bandido

Definitivamente 1984 fue un gran año. Buenos grupos, buenos discos... la industria empezaba a absorber todo aquello, pero sin manipularlo demasiado, y algunas bandas comenzaban a contar con presupuestos decentes para sus grabaciones.
Algunas estrellas del momento, descubrieron en la modernidad un filón, aunque solo uno de ellos supo dar un giro creíble y estar a la altura de los nuevos vientos. Hoy puede parecer extraño, pero esa gran estrella fue Miguel Bosé.

Yo adoraba a Miguel Bosé desde la primera vez que lo vi. Tenía todos sus discos y me sabía todas sus canciones. Sus dos últimos lp’s eran fantásticos: “Más Allá”(1981) esa un disco rockero, moderno y cosmopolita, e incluía aquella cosa irreverente y divertida que llamó “Márchate ya”(o en su versión para norteamérica “What do ya say”).



"What do ya say". Miguel Bosé. Videoclip. 1981.



“Made in Spain”(1983) era un disco con sonido más español, y con un single que me volvía loco llamado “Fuego”, un tema de Nacho Canut y Carlos Berlanga. Incluía también canciones de Santiago Auserón y José Mª Cano. Ah... y la portada era de Andy Warhol, que ya es lo más.

Miguel Bosé y Andy Warhol. New York. 1983.




Pero la bomba llegó de la mano de “Bandido”(1984). Bosé cambia de registro vocal, y hasta de estilo. De la mano de Francis Montesinos, se viste de torero postmoderno, luciendo falda y coleta. La misma coleta que estuve luciendo yo desde entonces y hasta que me dejé crecer la melena. Por lo menos.
“Bandido” es uno de los grandes discos del pop de entonces, no solo por sus singles (“Amante Bandido” y “Sevilla”, ya míticos y eternos), sino por todas y cada una de sus excelentes canciones. Algunas bellísimas como “Lento”, y ese estribillo en francés ardiente, otras extrañas y enigmáticas como “Fiesta Siberiana” o “Domine Mundi”. Bosé siempre quiso emular a Bowie por la vía Brian Ferry, que no era mala combinación. Quizá por eso la portada de “Bandido”, “recrea” la de “Aladdin Sane” pero con colores de fuego, y su voz en las nuevas canciones suena masculina y elegante.

"Bandido" (1984) / "Alladin Sane" (1973)



Pero lo mejor estaba por llegar: Bosé hacía gira por vez primera en mucho tiempo, y esa gira comenzaba en Valencia. En realidad en Alzira, en su campo de fútbol y en plenas fiestas.
Yo nunca le había visto en directo, pero me moría por hacerlo. Así que conseguí convencer a mi amigo Jorge, mi Jorge de toda la vida, que aunque ahora nos veíamos mucho menos, seguíamos compartiendo muchas cosas. Así que cogimos un tren y nos plantamos en el campo de fútbol de Alzira, que estaba bastante rebosante de fans fervorosas del pequeño de los Dominguín.

Aquello estaba repleto de nuevas y viejas fans del Bosé de entonces y del de siempre. Miles de quinceañeras de antaño que ya no lo eran tanto, aparcaban a sus resignados novios en la larga barra al pie del graderío, junto a otros tantos miles de padres no menos resignados, cuyas hijas adolescentes, ovulaban peligrosamente en las primeras filas a la espera de la aparición del dandi hispano y andrógino provocador.

Y en medio de todo eso, Jorge y yo. Alucinados y casi asustados ante tamaña avalancha de mujer descontrolada. Con los años pude ser testigo en algún que otro concierto de estos ceremoniales femeninos desatados, pero esta era mi primera vez. Y era como cuando en televisión emitían aquellas imágenes antiguas de los Beatles intentando cantar “Love me do” ante centenares de jovencitas con gafotas y sujetador de relleno, que no paraban de gritar, llorar y arrancarse el flequillo.
Cualquier ruido, cualquier movimiento en escena, era razón suficiente para levantar un griterío aterrador. Recuerdo como de pronto todas se giraron hacia atrás, antes de empezar el espectáculo, gritando y señalando hacia la torre de control de sonido. No era para menos: Lucía Bosé y una de sus hijas, estaban allí y todo el mundo las reconoció.
El concierto dio comienzo. Elsa Baeza, que por entonces andaba de capa caída intentando recuperar el éxito perdido, era la telonera. Lo curioso es que la pobre Elsa no cantó en el escenario principal, sino en un entarimado más bien lastimoso que se encontraba en un lateral. Aquella buena señora hizo lo que pudo con sus credos, sus cristos y sus lunas enamorás, pero claro, todos esperábamos a Bosé.

Si soy sincero, recuerdo muy poco de aquel primer concierto de Bosé. Recuerdo su falda de cuero, su culo, su coleta, sus movimientos provocadores, su culo, su juego con el público, su excelente banda de acompañamiento, sus guiños al pasado, su culo... Pero sobre todo recuerdo como las niñas intentaban trepar por nuestras espaldas. En serio, que es que trepaban por nuestras espaldas hasta el punto de tener que espantárnoslas a manotazos. Algunas al menos, nos pedían llorosas que las levantáramos un poco para poder ver a su estrella, otras directamente procedían a la escalada sin permiso alguno. Sí, era aterrador.

El caso es que aquella noche y pese a todo, yo me declaré fan incondicional de Bosé. Con los años no me perdí una sola de sus giras, ni uno solo de sus discos. Discos fantásticos como “Salamandra”(1986), “XXX”(1987), “Los chicos no lloran”(1990), “Bajo el signo de Caín”(1993), o “Laberinto”(1995). Mis problemas con Miguel, muy a mi pesar, llegaron después.

Recuerdo como con trece o catorce años, cada vez que salía Miguel por la tele, mi madre me gritaba: “¡¡Que sale Miguel Boseeeeé!!!”, y yo corría como un rayo y me plantaba ante el televisor sin rubor ni disimulo alguno. Hoy, cuando veo que Miguel aparece en la tele, cambio inmediatamente de canal. ¿Por qué? Pues porque Miguel fue un artista arriesgado y provocador. Fue un gran trasgresor y su fuerza trascendió más allá de su música. Supo absorber vanguardias y explotarlas con estilo y con clase. Y supo ganarse el respeto haciendo lo que le daba la gana. Hoy Bosé se ha convertido en un divo histérico y constantemente malhumorado. Ahora que la ambigüedad ya no vende ni tiene sentido, anda por el mundo de machito canalla, y lejos de salir del armario, ha montado en su interior un club privado de lo más repelente. Algo que a día de hoy, resulta de lo más ridículo y hasta patético. Y además, seamos realistas, ni es tan culto ni tan interesante como él se cree, que Bosé es de los que habla y habla y habla, y decir, lo que se dice decir, no dice nada.

Ahora Miguel, prefiere codearse con Maná y con Alejandro Sanz, y prefiere revisar sus grandes canciones y convertirlas en piezas vulgares que suenan a lo mismo que suena todo.
Miguel se había ganado un capítulo de estas memorias para él solo, como el que tienen Miguel Ríos, o Mina. Pero hace años que viene perdiendo todos sus derechos y ahora, hoy, no me da la gana.
Solo yo sé lo que me jode pensar esto, pero... tú te lo pierdes Miguel, por gilipollas.
Ah, y... una cosa más: nunca lo reconocí pero aquel vídeo de "Sevilla", es una inconmensurable horterada sin pies ni cabeza, y encima está hecho desde el oscuro fondo de ese absurdo armario tuyo en que vives. Que sepas que lo sé.



"Sevilla". Miguel Bosé. Videoclip. 1984.

4 comentarios:

epo dijo...

Yo fui a verlo a la plaza de toros de València, acompañando a mi madre, que era la fan. No has exagerado nada el ambientazo histérico, comparable sólo a la corrida de Jesulín "sólo para ellas".

bekapop dijo...

Venga Epo, cariñet, no metas a tu madre en esto.Pero que sepais que aunque os metais con él no podemos dejar de gritar como locas cada vez que lo vemos, bueno en realidad a mi me pasa cada vez que veo el video de Don diablo,jejeje,qué mallitas señores!

Anónimo dijo...

HOLA. NO SE COMO SE PUEDE PASAR DEL AMOR AL ODIO DE UN ARTISTA ASI.
A MI ME SIGUE GUSTANDO MIGUEL BOSE POR SU CREATIVIDAD Y POR SER TAN DIFERENTE AL RESTO DE CANTANTES...SIEMPRE APORTA IMAGINACION EN SUS DISCOS. ASI, VELVETINA, SU ANTERIOR TRABAJO ES INNOVADOR Y VANGUARDISTA.
SU FORMA DE SER, TOLERANTE Y PACIFISTA, QUIZAS ADELANTADO A SU EPOCA 30 AÑOS...Y NO SOY UNA LOCA HISTERICA...REFLEXIONA. Y CRITICAR SU APUESTA SEXUAL NO ES VALIDO.

Enrique Salas dijo...

Bosé es Bosé, es una de las pocas personas que sigue arriesgando y sigue acertando, algo que pocos pueden salir airosos, me parece extraño como pasaste del amor al odio, creo que en 30 años de carrera, al único que se le puede perdonar y tolerar todo es sólo a él.